ese espacio vital madrileño en el que encuentras casi todos los objetos que buscas, ha ampliado hoy sus tradicionales dominios, entre la calle de Toledo y la de Embajadores, y ha penetrado en los entresijos de la red, de la mano de las Galerías Piquer

para darse a conocer mundialmente. Hoy, en nuestra Web, se ha silenciado el bullicio de los vendedores y los regateos de los compradores, sin embargo no a cambiado la esencia de este mercadillo callejero : ser un privilegiado escaparate en donde precio y calidad se dan la mano.

La Ribera de Curtidores de los siglos XVII y XVIII, en donde se sacrificaban el ganado para el abasto del pueblo, se ha ido transformando a lo largos de los años. Aquellas fábricas de curtidos han dado paso a recios comercios y a pintorescos puestos en la calle, cada uno con su sabor particular y su buen hacer porque la competencia es mucha, la tradición pesa y está en juego el prestigio mundial de este afamado asentamiento urbano.